Sería ilógico esperar que en 6 o 7 horas los presidentes sudamericanos resuelvan los profundos problemas de la región.
Es más que optimista esperar que después de hablar , discutir y almorzar juntos los presidentes van a tener la fórmula mágica.
Pero lo que a mi si me sorprende es la miope visión que tanto los mandatarios como los medios de comunicación tienen con respecto al conflicto interno colombiano, sus repercusiones directas en los vecinos y las posibles soluciones.
Sorprendente escuchar a Cristina Fernández diciendo que al narcotráfico hay que enfrentarlo con armas pequeñas como si los dueños del negocio no tuvieran submarinos, aviones, y hasta dinero para comprar misiles tierra-aire
Me dejó perplejo escuchar que Michelle Bachellete dijera que al narcotráfico se enfrenta con la policía como si en Colombia el negocio de la cocaína no fuera mas allá del simple tráfico convirtiéndose en un asunto de seguridad nacional.
Empalidecí al ver a un Evo proponer un referendo regional acerca de la ayuda de EEUU como si la realidad de una persona del Chapare fuera la misma de un habitante de Punta del Este ,Viña del Mar o San Vicente del Caguán.
No podía creer que Uribe volviese a sacar su interminable lista de reiterativos numeritos para reivindicar su buena labor, discurso que va repitiendo una y otra vez en diferentes foros regionales, cifras de las cuales ya algunos dudan.
Cifras a las cuales también recurrió Rafael Correa con su predecible "Power Point" transparencias que siempre viajan en el mismo computador portatil por todo el mundo y que no son mas que el reflejo digital de una realidad que ha sido así por décadas
Y casi que desisto de seguir observando la cumbre cuando Hugo Chávez volvió a hablar de "imperialismo", de que él es como un fantasma que lo acusan de hacer cosas malas pero a renglón seguido volvió a decir que hay un complot para asesinarlo y desestabilizar la zona.
O que tal la escena de Lula da Silva regañando a sus colegas, tal vez porque el brasileño quién ya se mantienen en reuniones internacionales, olvidó la cadencia interminable con la que se discuten los temas en América Latina.
Todos hablaron de bases militares, aviones espías, de guerrilleros, terroristas y paramilitares. Todos hablaron de integración, sueños y paz..pero quién habló de lo esencial que es el futuro de la cocaína? Esa sustancia que tiene en jaque al mundo destrozando vidas por todas partes? tendrán que diseñar ellos una nueva forma para enfrentar el problema, al menos algo creativo y mas real? Deberán los mandatarios de esta región, única en el mundo en tener cultivos de coca llevar una propuesta conjunta a la ONU para ver que se va a hacer tánto en la producción como en el consumo?.
Tal vez el único que “pegó un tiro en el palo” para hablar en términos de fútbol, fue Hugo Chávez cuando propuso poner “La Paz en Colombia” como uno de los objetivos de Unasur…pero ni siquiera esta propuesta fue incluida en la declaración final…que miopía!!! y esos son nuestros líderes.